La Unidad Habitacional de Berlín, diseñado por Le Corbusier y construido entre 1957 y 1958, formó parte de la Exposición Internacional de Arquitectura Interbau 1957, un evento clave para mostrar modelos innovadores de vivienda moderna en la Alemania de posguerra. El proyecto se concibió como una adaptación del concepto que Le Corbusier ya había aplicado en Marsella, y buscaba ofrecer una solución eficiente, higiénica y humana a la creciente necesidad de vivienda. La construcción se realizó principalmente con hormigón armado, la estructura se levantó sobre pilotis, liberando la planta baja y permitiendo la continuidad visual y espacial del entorno, uno de los principios fundamentales del Movimiento Moderno. El edificio incorporaba elementos de prefabricación parcial, lo que facilitó el montaje rápido y repetitivo de los módulos habitacionales. Originalmente, Le Corbusier diseñó el edificio como una “ciudad vertical”, con viviendas dúplex intercaladas, pasillos interiores que funcionarían como calles cada tres niveles, y una serie de servicios comunitarios que incluían tiendas, guardería, lavandería y un techo-jardín accesible. Los colores de las loggias y las proporciones del edificio se basaban en el Modulor, el sistema de medidas creado por el arquitecto para armonizar arquitectura y escala humana. La Unidad Habitacional de Berlin se convirtió en uno de los ejemplos más representativos de arquitectura moderna en Alemania, combinando innovación técnica, densidad habitacional y una reflexión profunda sobre la forma de habitar en la ciudad del siglo XX.
Si hoy en día tuviéramos que resolver este proyecto no se haría con los mismos sistemas usados en el momento de su construcción.
Es por esto que en este proyecto se conserva el proyecto básico original pero se resuelve a nivel constructivo con técnicas adaptadas a nuestra época.
El edificio está resuelto con hormigón in situ en las cimentaciones con dos grandes losas que recogen las pantallas originales de Le Corbusier, también elaboradas con hormigón in situ. Sobre ellas descansan un forjado aligerado con casetones. Sobre esta estructura se resuelve el edificio con un sistema de pórticos de hormigón prefabricado, solucionado con placas alveolares.